El caso penta ha ocupado grandes espacios en los medios. Por alguna razón el sólo hecho de mencionar que alguien estuvo involucrado es algo negativo. Parece ser incluso una situación vergonzosa, por ejemplo, Ena von Baer se escondió por 1 semana. Sin embargo, la defensa de todos los involucrados es simple: No recibí dinero en época de campaña. Entonces por qué a pesar de no ser ilegal persiste; el clima de reprobación.

Los griegos: La labor y la vida pública

Para los griegos había una distinción fundamental, la vida privada y la vida pública. La vida privada es el lugar de la labor, lo que es necesario para mantenerse vivo. Mientras que la vida pública se da al margen de esto. Para participar del espacio público hay que literalmente salir de la labor. En la labor están los intereses, que la unidad productiva prospere (que le vaya bien a tu empresa o chacra), para poder parricipar de la vida política hay que poder mirar más allá de la vida privada. Para un griego sería una pelotudez que alguien este negociando sus intereses privados políticamente. Impensable que alguien quisiera hacerse rico beneficando a su chacra mediante leyes.

La indignación por el caso penta

La indignación que surge por el caso penta es porque esperamos que los representantes sean capaces de separar sus intereses personales de la gestión política que hacen. Es intolerable que alguien sólo por el hecho de ser político reciba cuantiosas sumas de dinero, sin mencionar el voto comprado que queda implícitamente. La vida privada debe de estar separada de la acción política.

Estas últimas lineas me hacen notar que lo terrible es que un problema tan básico, como que un político tenga ética, se ha vuelto oscuro, complicado, cuando nisiquiera deberia de pedir análisis, sino que en si mismo debería de ser condenable. Como es la historia, estos mequetrefes se la van a sacar gratis ¿A dónde hemos llegado si ni siquiera podemos pedirle decencia a quiénes nos representan? ¿Tan dificil es usar la razón para obrar separadando bien común de vida privada?