Esta semana quería escribir acerca de emprendimiento y sociología, específicamente acerca de customer development y customer services, pero mi amigo Gonzalo Sanchez escribió algo a lo que no me puedo resistir responder. Pueden ver su artículo CLICK ACÁ.
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El rol de la memoria en la sociedad

El rol de la memoria ha sido indiscutiblemente importante en la historia de la sociedad. Si no pudieramos recordar ni siquiera existiría la sociedad, si no mal recuerdo el mínimo de interacción que se necesitan recordar para que ocurra orden social son alrededor de 5 VER PAPER. La memoria es un mecanismo de almacenamiento de datos que en condiciones históricas particulares se vuelve cuestionable. La memoria solo es cuestionable cuando aparece otro que es mejor, la escritura y actualmente los teléfonos celulares. La memoria antes no era cuestionable desde el punto de vista la información que almacenaba, tal vez sí de su veracidad, pero no su capacidad de almacenamiento. Hay otra característica que la memoria tiene que en las condiciones modernas la hacen cuestionable, ésta tampoco la tienen los libros; su capacidad de consulta. La memoria puede buscar entre su información los posibles resultados ante la necesidad de encontrar información. Es importante entender esto porque la memoria antes era algo completamente fluido y transparente, si se necesitaba recordar algo, se le preguntaba a otra persona, una persona con buena memoria era conocido por eso, la mnemotecnia tenía otro lugar en las habilidades a usar. Pero qué pasa cuando tenemos un dispositivo en la palma de nuestra mano que puede hacer lo mismo y mejor aún. Acá hay un vídeo acerca del tema VER VÍDEO.
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Los celulares son la extensión de nuestro cerebro

Los celulares nos permiten buscar cualquier cosa que queramos saber y encontrarla satisfactoriamente. Hay varios conceptos que esta posibilidad nos obliga a cuestionarnos, como por ejemplo la historia. Ya no es necesario saber todos los hechos y sus fechas, ahora es necesario entenderlos en un contexto. Los smartphones nos permiten estar en contacto con miles de personas de forma sincrónica y asincrónica, hacerles preguntas y utilizar su feedback para retroalimentar nuestras decisiones, e incluso hasta crear realidad diciendo que determinada es pésima y obteniendo chilliones de retuits. Los límites presenciales y temporales de la comunicación se superan en el sustento de la techne. Las aplicaciones de los celulalres nos permiten calendarizar nuestras vidas en el ámbito personal y profesional con suma eficiencia. La coordinación que requería unir a un grupo de personas o coordinar las actividades individuales con sucesos externos se simplifica (es más fácil agendar una reunión) y se complejiza al mismo tiempo (todos dicen que sí por whatsapp pero 2 minutos antes cancelan). En definitiva, la capacidad que tienen los smartphones de ejecutar funciones que nuestra memoria clasicamente ejecuta, redefine 3 aspectos: el conocimiento, la comunicación, y la coordinación.
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[blockquote cite=”Internec” align=”right”] Si revivieramos a un filósofo lo más difícil sería explicarle por qué tenemos un aparato con todo el conocimiento del mundo en nuestro bolsillo pero lo usamos para discutir con desconocidos [/blockquote]
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Las notificaciones

El problema de los celulares es que pareciera que hay personas que simplemente no pueden estar sin mirar sus notificaciones, en lo personal esto me afecta porque socialmente miro el celular en medio de conversaciones pero puedo poner atención a dos cosas al mismo tiempo. Pero hay personas que las afecta porque les impide trabajar ¿Quién no ha tenido ese compañero “tapao” en pega que lleva toda la mañana con un Word en blanco riéndose en Facebook? Hace unos años jugando Dragon Ball de PS2 le comentaba a un amigo como cada vez que acertabamos en las combinaciones había un sonido de campana que nos podrían terminar condicionando a sentir la sensación de éxito cada vez que le escucháramos. Sin embargo, este tipo de impulso-respuesta no se debe a un simple proceso conductivista pavloviano, si no que es una suerte de fetichización moderna. Así como se nos olvidó que no trabajamos por dinero, sino que trabajamos para comer, se nos olvidó que la comunicación no es la notificación, la comunicación es el texto escrito que recibimos. Eso que tenía un valor real que podía ser utilizado por un humano de carne y hueso, dejo de tenerlo, y un acto de ilusión fue atribuido a un objeto que no lo tiene.